¿Qué es el prognatismo mandibular y cómo se corrige?

Tu sonrisa es una gran carta de presentación: tener unos dientes alineados y blancos nos aporta un aspecto más saludable e influye de manera muy positiva en nuestra autoestima. Pero, ¿sabes que tu manera de morder puede afectar notablemente a tu imagen?

Los problemas de oclusión suponen, en muchos casos, una falta de armonía facial. A pesar de ser menos frecuentes que otras maloclusiones como, por ejemplo, la retrognatia, el prognatismo es una de las que más influencia tienen en la apariencia física de las personas que la padecen.

En el presente artículo te contaremos qué causas pueden motivar este problema de mordida y cómo podemos corregirlo.

¿Qué es el prognatismo?

También conocido como clase III esquelética, el prognatismo es un problema de oclusión que afecta a un porcentaje de la población comprendido entre el 1 y el 3%.

Se trata de una anomalía del desarrollo de los huesos faciales que supone un crecimiento acentuado de la mandíbula respecto al maxilar superior. De esta manera, la mandíbula adquiere una posición adelantada y se produce, por tanto, un problema de oclusión que afecta cuantiosamente a la estructura facial.

Las personas que padecen prognatismo suelen acusar un mentón muy acusado. Pero, más allá de las consecuencias estéticas, esta maloclusión tiene numerosos perjuicios a nivel funcional y puede influir negativamente en el estado de salud general.

¿Cómo se corrige el prognatismo?

El procedimiento necesario para tratar la clase III esquelética depende, fundamentalmente, de la edad del paciente. Y es que el tratamiento es notablemente menos invasivo en caso de diagnosticar este problema de oclusión a una edad temprana.

Por este motivo, los especialistas inciden en la importancia de realizar una primera visita al odontopediatra a la edad aproximada de 6 años.

En esta cita, el especialista podrá detectar cualquier anomalía en el desarrollo de los huesos faciales -entre ellas, el prognatismo-. Para corregir estas maloclusiones en niños, el especialista optará por un tratamiento de ortodoncia interceptiva.

Estos procedimientos están encaminados a actuar sobre el crecimiento de las bases óseas, corrigiendo malposiciones en edades muy tempranas. Su pauta es adecuada para niños que presentan dentición mixta -es decir, que están realizando el recambio dentario y, en boca, tienen tanto piezas definitivas como temporales-.

Los procedimientos de interceptiva se basan en el uso de unos aparatos -generalmente removibles- que el niño deberá usar mayoritariamente en casa. Para corregir el prognatismo, los más indicados son:

  • La mentonera, cuyo objetivo es frenar el crecimiento exacerbado de la mandíbula
  • La máscara facial que, por el contrario, estimula el desarrollo del hueso maxilar. Generalmente, en este caso se pauta también el uso de un disyuntor de paladar que permita corregir la mordida cruzada.

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